El primer debate entre las candidatas y el candidato que disputarán la presidencia de la república el próximo 2 de junio, fue agresivo en materia de comunicación no verbal, sin embargo, ninguno de los tres logró conectar con la audiencia.
Claudia Sheinbaum se percibió más controlada en sus expresiones, aunque se le notaba tensa y actuó con desdén y arrogante.
Xóchitl Gálvez acertó en personalizar tragedias, como el desplome de la Línea 12 del Metro ocurrido durante la administración de Sheinbaum en la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, pero se quedó corta. Perdió el control, la hicieron enojar y se le notó y la alegría, optimismo y espontaneidad para comunicar que la han caracterizado en lo que va de la campaña no lo mostró en el debate.
En tanto, Jorge Álvarez Máynez, dividió su tiempo en construirse como personaje y atacar a Xóchitl Gálvez. Dejó claro que no tiene el tamaño para competir por la presidencia, pero sí para sonreír todo el tiempo.
Así describe la consultora en comunicación política, Giselle Perezblas, lo ocurrido este domingo en el salón de plenos del Instituto Nacional Electoral, que fue el escenario del primero de los tres debates pactados entre las candidatas y el candidato a la presidencia quien destacó que hubo un embate de expedientes entre Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez, que dejó claro lo corrupto del sistema político mexicano.
INFORMACION: EL ECONOMISTA






















