CIUDAD DE MÉXICO.- Que el gobierno estatal resolviera el saqueo más grande del siglo en el Museo Internacional del Barroco, no significa que exista omisión; las investigaciones continúan por daño patrimonial y al erario de Puebla, puntualizó el gobernador Alejandro Armenta.
“En el museo hubo actos indebidos, a las obras de arte les colocaron chips y hay daños a obras cuyo costo es incalculable”, explicó el mandatario. Fue contundente al señalar que en el Gobierno del Estado quien comete un delito tiene que sujetarse a la ley, sea de la actual administración, o de cualquier otra, hasta donde la ley alcance.
Lamentó que el Museo Internacional del Barroco representara una jubilación a perpetuidad para el viejo régimen, pues los gobiernos neoliberales engañaron al pueblo con deuda oculta y se enriquecieron con proyectos públicos privados.
En este contexto, el gobernador instruyó al titular de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno, Alejandro Espidio investigar de manera puntual los presuntos actos ilícitos ocurridos, relacionados con la adquisición de chips que ocasionaron daños a obras de arte. “El Museo Barroco significó un instrumento de saqueo institucionalizado que representaba una deuda monstruosa de catorce mil millones de pesos”.
