Altán Redes estaría pensando en la construcción de una red 5G de tipo Non-Stand Alone, si gana espectro en los 2.5 GHz y las “combina” con sus frecuencias de los 700 MHz. Es decir, una red evolucionada a partir de la infraestructura que ya cuenta en LTE Advanced, optimizada para dar el salto de 4.5G a 5G, como lo han hecho Telcel y AT&T, pero desde otras frecuencias de espectro.
Altán, que opera la Red Compartida que sólo vende capacidad a terceras empresas que son las que directamente atienden a los consumidores finales, intenta conseguir espectro en los 2.5 GHz, que por su naturaleza técnica podría funcionar con sus bandas de los 700 MHz en la prestación de servicios de Internet de alta velocidad en plantas industriales y con ello ser competitiva ante AT&T y Telcel, que ya pelean por desarrollar esos y nuevos nichos de negocio en el contexto del nearshoring.
Telcel y AT&T poseen ya bandas en los 2.5 GHz y en los 3.5 GHz, idóneas para un 5G en fábricas y otros procesos productivos; y ahora buscan espectro en los 600 MHz, una banda próxima a la que opera Altán, para desarrollar redes privadas de telecomunicaciones, a las que la Red Compartida de Altán ahora quiere llegar.
Altán Redes, que vive un concurso mercantil para abonar 30,000 millones de pesos a sus acreedores, niega que una victoria de Nokia en tribunales signifique la marcha atrás de ese proceso.
“Esto es una primera instancia; puede solucionarse”, dice Carlos Lerma, director de Altán en esta entrevista. Por ahora, esa empresa, acepta, busca espectro de las llamadas bandas medias por asignación, licitación o mercado secundario, para hacer una red 5G que potencie a la Red Compartida de Altán Redes.
—Un proveedor de tecnología de la Red Compartida habría ganado un recurso contra Altán que podría afectar el proceso de concurso mercantil de esta compañía, ¿es así?
—El único acreedor que tiene un proceso abierto hoy en día es Nokia. Y Nokia ha apelado el procedimiento de aprobación del concurso por alegar que no había tenido tiempo de pasar vista a los documentos del convenio concursal. En ese sentido, se inconformó y en la semana del 26 de febrero un tribunal colegiado le ha dado la apelación a Nokia. La sentencia ordena que se reponga el procedimiento para que se dé vista a los acreedores y puedan darse por enterados todos. Básicamente esa es la resolución y es una primera instancia.
Nosotros vamos a seguir con el proceso legal de acuerdo con los intereses nuestros. Allí estaremos presentando una apelación a esta sentencia que dio el tribunal colegiado.
—Lo que Nokia haya ganado en tribunales suena a algo grave, ¿no teme que este hecho active a otras empresas acreedoras a manifestarse en contra del convenio concursal?
—Por dos cosas, honestamente no vemos allí un riesgo importante. Primero, porque a partir de que se dio la sentencia del concurso, hemos honrado en tiempo y forma todos los compromisos con todos los proveedores, y gracias a todo el crecimiento comercial que hemos tenido de nuestros operadores móviles virtuales, no sólo hemos cumplido, sino que hemos crecido de forma importante. Entonces no veo esa posibilidad.
En el peor de los escenarios, el tribunal colegiado está manifestándose porque se le dé vista a Nokia, y en ese sentido vuelvan a confirmar su manifestación de que dieron en algún momento su aprobación al concurso, el que requiere que el 51% de los acreedores dé su manifestación a favor.
Los acreedores que se han sumado al convenio, incluyendo a los bancos de desarrollo, suman mucho a lo que requiere la ley para ratificar el convenio concursal. No vemos entonces, por ahora, una contingencia de este tipo que se pueda materializar.
INFORMACION: EL ECONOMISTA
