Un ejemplo de los beneficios se observa en la Primaria Federal 5 de Mayo en el municipio de Acatzingo, donde diariamente se atiende a 600 estudiantes distribuidos en 18 grupos.
Este espacio de alimentación escolar impulsa el respeto, el agradecimiento y la higiene -a través del lavado de manos antes de comer-, así como la interacción positiva entre las y los alumnos. Estas prácticas fortalecen un ambiente más armónico y colaborativo dentro de la comunidad educativa.
El funcionamiento del desayunador es posible gracias a la participación de madres de familia, quienes preparan los alimentos cada día y apoyan a mantener limpio el lugar. Todas se organizan mediante un comité escolar encargado de asegurar menús balanceados y adecuados para el desarrollo infantil.
La señora Silvia Gómez Lira expresó que pertenecer al Comité del Desayunador Escolar y atender a la niñez constituye un gesto de reciprocidad. Añadió que, desde el momento en que elaboran el menú del día, consideran el beneficio que cada producto aporta para nutrir a las y los estudiantes y contribuir a su salud física y mental. “Agradezco a la presidenta Ceci Arellano y a las autoridades escolares por darme la oportunidad de servirles a los escolares, como un día lo hicieron con mi hijo”, concluyó.
