¿Qué hacer (y qué no hacer) al despedir a un trabajador?

¿Qué hacer (y qué no hacer) al despedir a un trabajador?

Como las contrataciones, los despidos son un proceso natural en las empresas. Sin embargo, aunque en las relaciones laborales el momento de la terminación es algo que tarde o temprano ocurre, las desvinculaciones pueden ser con dignidad y sin afectar más a la persona.

“La desvinculación debe ser prioritaria para las empresas, igual o más que cuando se recluta talento. No debemos olvidar que el proceso es completo y que la persona que se va es igual de importante que la que se incorpora”, dice Guadalupe Quezada, CEO de 4Work para Latam.

Informar a las personas por un correo electrónico, eliminar accesos a computadora o al centro de trabajo sin avisar, citar a los trabajadores con engaños o escoltarlos con seguridad hasta la puerta, son sólo algunos ejemplos de acciones que no se deben hacer cuando se terminará la relación de trabajo.

“El despido genera mucha ansiedad tanto para el candidato como para la persona que gestiona la salida porque tiene una connotación vinculada a algo negativo. El despido contempla tres aspectos transversales en una empresa: el aspecto organizacional como tener planificada la salida y los fundamentos de la desvinculación, los aspectos legales y el elemento emocional”, apunta Fiorela Forlani, directora de Ars Outplacement división México.

Las especialistas coinciden en que en un escenario donde la marca empleadora es importante en la competencia por el talento. Los despidos mal gestionados pueden afectar la reputación de la empresa y borrar los avances en estrategias de atracción y retención.

“Basta con tener una mala entrevista de salida para deconstruir toda la buena imagen que se tenía de la empresa. En cinco minutos todo lo que se construyó en onboarding, en capacitación y compromiso laboral, se deconstruye. En un despido es donde se pone en evidencia los valores de la organización”, afirma Fiorela Forlani.

¿Cómo gestionar adecuadamente un despido? Algunos consejos prácticos de las especialistas son:

  • Tener una comunicación directa, abierta y respetuosa con la persona
  • Otorgar una retroalimentación constructiva
  • Procurar que el espacio sea relajado y libre de interrupciones
  • Exponer con claridad los motivos de la desvinculación
  • Dar un espacio a la persona para reflexionar y gestionar el momento, de preferencia antes de firmar los documentos legales
  • Mostrar empatía con la persona
  • Generar un entorno de confianza con el empleado
  • Cuentas claras en la liquidación

Entre las mejores prácticas, comparte Guadalupe Quezada, se puede permitir que las personas tomen sus vacaciones antes de hacer efectivo el despido o entregar un reconocimiento por las aportaciones al negocio. Si bien en ninguno de estos casos la persona se irá feliz de la compañía, “te vas menos triste”.

Los despidos ya son de por sí un mal momento. Como describe Terapify, es una situación que genera un sentimiento de duelo y puede traducirse en emociones negativas. En ese sentido, la gestión adecuada puede minimizar el impacto negativo de la desvinculación.

Además de las mejores prácticas, las especialistas consideran que las empresas deben evitar al momento de despedir a un empleado medidas como:

  • Notificar un viernes o en fin de semana, idealmente los lunes o martes
  • Gestionar el proceso sin transparencia
  • No permitir que la persona se despida de sus compañeros
  • Dar la noticia al final de la jornada de trabajo
  • Comunicación agresiva

Cada vez las prácticas de las empresas -incluyendo las malas medidas- son más visibles, las plataformas y aplicaciones de búsqueda de empleo tienen más apertura para que las personas compartan sus experiencias en una empresa, desde la contratación hasta el despido, subraya Fiorela Forlani.

¿Cómo reponerse de un despido?

Terapify señala que un despido no es sólo un cambio de ambiente laboral, muchas personas “lo asumen como un nuevo comienzo y con ello se despiertan emociones, pensamientos y actitudes que afectan el ánimo, e incluso la salud mental”.

Para reponerse de un despido, la plataforma recomienda:

» 1. Aceptar que pasó

Reconocer que se atraviesa un proceso de duelo es una manera de superar más rápido la situación. “La negación hace que no puedas enfrentar las emociones del duelo de la mejor manera, y entonces surgen emociones como frustración e incluso problemas de salud mental como la depresión”.

» 2. No es personal

Los despidos son parte de la dinámica de las empresas, y aunque a nadie le gusta perder su empleo, en muchas ocasiones es una decisión profesional, no personal, aún cuando la desvinculación se da por una carencia de competencias o porque no hay alineación con los objetivos de la empresa, es un tema profesional.

» 3. Tomar acción

Si bien hay que vivir el duelo, quedarse sin hacer nada tampoco es sano. “Necesitas tomar acción, armar tu currículum de nuevo, enviarlo a otras empresas poner todo en regla. Por supuesto, debes pensar bien lo que harás, pero no te quedes en parálisis por análisis”, sugiera la plataforma.

» 4. Actitud positiva

Las emociones como incertidumbre o miedo son naturales, especialmente porque un despido puede poner en jaque aspectos de nuestra vida diaria, pero mantener una actitud positiva es importante identificar nuevas oportunidades de trabajo, y para que los sentimientos negativos no afecten.

» 5. Reinventarse

Los despidos también pueden ser una oportunidad para reinventarse, y de esta manera, convertirlo en crecimiento profesional y personal, desarrollar nuevas habilidades, comenzar esos nuevos proyectos que se tenían en mente, son algunas maneras de reinventarse después del proceso.

“Estos pasos te ayudarán a reincorporarte a tu vida laboral, a buscar un nuevo empleo con la determinación de encontrarlo, o comenzar tu propio emprendimiento, y continuar con tus metas y objetivos personales”, señala la plataforma.

INFORMACION: EL ECONOMISTA

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